En los Rescates a cara descubierta no nos escondemos. Partimos de la premisa de que lo que hacemos es justo y solidario, no rompemos nada, entramos a los sitios donde los animales nos necesitan y los rescatamos. Los Rescates Abiertos se enmarcan dentro de la desobediencia civil. Es una manera de poner en jaque el esquema mental que impera en la sociedad en la que vivimos.
Es legal explotar a un animal desde que nace hasta que muere asesinado y no lo es rescatarlo de aquel infierno. Esta relación con los animales debe acabar, NO ES JUSTA.
En el caso de que inesperadamente aparezca un operario o el mismo dueño de la granja el Equipo de Rescate Abierto de Equanimal cuenta con un mediador o mediadora cuyo objetivo es, siempre de manera pacífica, evitar una confrontación violenta y conseguir el objetivo del Rescate Abierto: poner las gallinas a salvo y lograr que la documentación audiovisual llegue a su sitio para que pueda ser utilizada.
En este caso ya habíamos localizado a algunas gallinas enfermas y a una que se había escapado de la jaula que iba a morir por no tener acceso a agua y comida si no la rescatábamos.
Como coordinador tenía dos opciones, quedarnos allí a hablar con el dueño o intentar huir y distraer su atención. Si nos hubiéramos quedado en la granja, nos hubieran cerrado el paso y probablemente habrían acabado registrando la furgoneta y descubriendo a nuestras nuevas compañeras. Sin embargo al haber huido su atención cambió por completo y lo único que deseaban es que la guardia civil viniera y nos tomara los datos. En esos momentos pudimos entre Eladio y yo distraer la atención del dueño y poder evadir la furgoneta con las gallinas de allí. Ahora descansan en un santuario en libertad.
Yo lo tengo muy claro, si hay vidas en juego y están bajo mi responsabilidad el objetivo prioritario es salvarlas manteniendo siempre una actitud pacífica.
La intervención de David fue crucial ya que distrajo al hijo del dueño y posibilitó que tuviéramos unos minutos para salir de la granja. Éste fué a avisar a su padre -el dueño- que se encontraba en los alrededores.
Tomé la decisión de dividir al grupo en dos: mientras unos se encargaban de rescatar a las gallinas otros nos encargábamos de recoger todo el material. Esos tres minutos nunca podré olvidarlos, salvamos a Mara, Ágata y a Lor de una vida infernal y de una muerte segura. Nunca más serán explotadas, nunca más se verán obligadas a vivir con los cadáveres de sus compañeras. Por fin serán respetadas como bien merecen.
Utilizar el juicio. El juicio es una oportunidad más para denunciar esta injusticia y no la pensamos desaprovechar. Todos los miembros del Equipo de Rescate Abierto de Equanimal asumimos las consecuencias legales de este rescate. La vida de esas tres gallinas y el impacto mediático que ha supuesto esta nueva operación hace que valga la pena.
Este campo de exterminio de gallinas suministra huevos a los supermercados DIA, no creemos que les interese hacer un juicio de esto, su pérdida probablemente sea mayor que sus beneficios y como en cualquier empresa esto es lo único que les importa.
Tenemos abogados y estamos preparados, no tenemos miedo y desde luego, seguiremos entrando en estos lugares para documentar lo que sucede y para rescatar a todos los animales que nos sea posible.