Mientras nos ibamos acercando empecé anotar el fuerte olor a excrementos de ave así como los cacareos de las gallinas. Una vez frente a una de las naves mientras entraban los demás me puse nerviosa imaginándome el
espectáculo tan macabro al que se iban a enfrentar mis compañeros y me sentí impotente. Creo que debe de haber sido muy duro para los activistas que estuvieron dentro el ver a tantos animales sufriendo condiciones tan
extremas sin desmoronarse y sabiendo que no sólo podían rescatar a unas pocas. Fue una sensación extraña ya que no estuve dentro, no llegué a tener delante el sufrimiento de las 100000 gallinas ni su hacinamiento, pero por el olor y el estruendo que salía de dentro no podía dejar de imaginarmelo.
Una vez nos avisaron que ya podía ir a buscarlos y procedimos a sacar las gallinas del recinto sólo pude ver a alguna de ellas a través de los agujeros de las cajas mirando asustadas al exterior y cacareando levemente y la primera sensación que me vino a la cabeza fue de emoción ya que estas siete que teníamos entre nuestra manos ya estaban a salvo, ya nadie las iba a hacer sufrir más y por fin iban a tener una vida digna si conservaban algo de fuerza para recuperarse de sus heridas y enfermedades tanto físicas como psicológicas. Seguido a este pensamiento vino la impotencia de saber que al otro lado del muro quedaban miles de ellas que no correrían la misma suerte.
Lo mejor de este rescate abierto es por una parte el haber dado a siete animales su derecho a vivir dignamente que les habían negado y que el video de nuestra incursión sirva de prueba para hacer pública la situación de las gallinas en las granjas avícolas, esperando que esto tenga una repercusión en la sociedad que beneficie a sus víctimas.
Lo peor claramente es comprobar que todo lo que nos habían contado, habíamos visto en videos sobre las granjas avícolas no era ciencia-ficción. He leido algunas veces críticas a organizaciones animalistas por parte de propietarios de granjas esplotadoras de animales acusándonos de
exagerar la realidad. Con esta incursión a esta granja me ha quedado claro del todo quien dice la verdad y quien miente. Por otra parte considero negativo el haber podido salvar a tan pocos animales y el haber tenido que dejar a los demás dentro. Debe de haber sido muy duro para los voluntarios que estuvieron dentro el tener que elegir a unos y dejar a otros en aquella situación.
Por supuesto que sí.