Lo primero que sentí cuando entré en la granja fue angustia, un recinto tan grande prácticamente a oscuras, el cacareo de las gallinas, el olor y sobre todo la imagen del hacinamiento en las jaulas es aterradora; me quede paralizada al verlo, nunca había visto algo así, en fotos si pero cuando estas ahí es muy impactante. Caminaba por los pasillos del pabellón y parecía que no tuvieran fin, las oyes gritar todo el tiempo, y en las condiciones en las que están, la impotencia es increíble. Había gallinas muertas en las jaulas con todas las demás, el resto las pisaban...pero por mucho que describa la situación hay que estar ahí para verlo, porque no terminas de creer que sea real.
Al sacar a las gallinas de las jaulas, pensaba todo el tiempo en que ese sufrimiento acabaría para ellas, fue muy emocionante, al meterlas en las cajas pensaba en que no eran conscientes de que todo ese infierno iba a terminar, estaban aterradas. No podíamos liberar a todas las gallinas, pero cuando metes las manos en la jaula ves como se arrinconan contra el fondo de la jaula es muy triste ver como las demás se quedan ahí, y que tu estas en ese lugar horrible y no puedes hacer nada por ellas.