Durante Enero y Febrero de 2007, El Equipo de Rescate Abierto de Nueva Zelanda realizó reiteradas Investigaciones en la granja industrial de pollos "Inghams", documentando lo que encontraron en el interior de esta granja. Inghams son los distribuidores exclusivos para Kentucky Fried Chicken en Nueva Zelanda.
Durante la primera semana de la Investigación el Equipo de Rescate Abierto encontró una gran cantidad de pollitos muertos en el interior de las instalaciones. Los pollitos padecían evidentes desórdenes de crecimiento manifestados en sus patas. También encontraron pollitos atrapados en el interior de la maquinaria de alimentación y varios pollitos "enanos".
Los pollitos "enanos" son aquellos que no crecen a la misma velocidad que el resto de pollitos de la nave industrial. Estos pollitos mueren de manera inevitable de hambre y deshidratación ya que los distribuidores automáticos de comida y agua son elevados cada semana para acomodarse a las medidas estándar de los pollitos. Por eso los pollitos "enanos" no pueden acceder a ellos y mueren.
Durante las siguientes etapas de la Investigación, el Equipo de Rescate Abierto encontró muchos más pollitos con desórdenes de crecimiento en sus extremidades. En ese momento los pollitos tenían cuatro semanas de vida. Un pollito de cuatro semanas de una granja industrial es del mismo tamaño que un pollo adulto en libertad. Estos pollitos bebé con cuerpos de adulto todavía tienen los ojos de color azul y pían como los bebés que son.
Los pollos de cría para la alimentación humana han sido hibridados selectivamente para que crezcan a un ritmo extraordinariamente rápido. Esto significa que con tan solo cinco semanas de vida son enviados al matadero. Los pollitos de cría intensiva industrial son propensos a tener desórdenes de crecimiento en sus extremidades porque su esqueleto no crece a un ritmo tan acelerado como su masa muscular. Literalmente sus huesos no son capaces de soportar el peso de su cuerpo.
El Equipo de Rescate Abierto documentó de manera especial a un pollito que no podía caminar ni tan siquiera mantenerse en pie. Sus extremidades estaban completamente abiertas bajo su cuerpo. Luchaba por alcanzar el alimento y el agua, compitiendo con los miles de otros pollitos confinados en esta granja industrial.
El Equipo de Rescate Abierto de Nueva Zelanda ha declarado en los medios de comunicación estatales que continuará con sus investigaciones en la "granjas de engorde" de toda Nueva Zelanda. Siendo su objetivo el exponer de manera sistemática y continua la crueldad tras las puertas cerradas. Asimismo aspiran a concienciar a la sociedad captando su atención y continuar mostrando evidencias irrefutables sobre por qué las granjas industriales han de ser abolidas.
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