La industria de "producción" animal finlandesa es muy aficionada a publicitarse como una industria con un código de conducta ético.
Al no estar convencidos, decidimos investigar las condiciones reales de los animales en las granjas industriales finesas. El objetivo era mostrar al público la verdad a cerca de cómo son "producidos" los productos de origen animal que consumen.
Durante la investigación fueron visitadas 21 granjas de pollos, 60 de cerdos y 20 de gallinas "ponedoras" . La investigación duró un año, entre 2006 y 2007. Las granjas de pollos visitadas constituyen el 16% de las 124 granjas de pollos existentes en Finlandia. En las granjas de cerdos visitadas se pueden ver los diferentes tipos de granjas y cría de estos animales. El tamaño de las granjas de gallinas varía de granjas de miles a cientos de miles de gallinas.
En todas las granjas de pollos que visitamos había aves muertas, inválidas y enfermas. Padecían frecuentes lesiones y heridas en patas y alas, así como problemas en su plumaje. En todas las granjas las aves permanecían cautivas en enormes naves industriales, en las que había de 15.000 a 25.000 animales.
En casi todas las granjas de cerdos que encontramos las cerdas madre eran confinadas en "jaulas de maternidad". También era común el uso de "jaulas de gestación". Los cerdos destinados a la producción de carne eran confinados en corrales. Solían ser lugares con mucha suciedad. Los cerdos tenían cicatrices y heridas y era común que se mordisqueasen la cola unos a otros. Encontramos cerdos muertos en todas y cada una de las granjas que visitamos. Era habitual que los cuerpos en descomposición de los cerdos muertos se dejaran en los corrales, en el suelo o en el exterior de las naves.
En muchas de las granjas de gallinas encontramos gallinas muertas en las jaulas o yaciendo en el suelo. En algunos lugares los cuerpos estaban en avanzado estado de descomposición y era evidente que habían estado allí por mucho tiempo. En todas las granjas de gallinas las aves padecían estrés y se picoteaban entre sí.
Durante la investigación visitamos 101 granjas industriales finesas y filmamos con cámaras digitales. Las filmaciones fueron llevadas a cabo principalmente desde dentro de las granjas y en ocasiones desde aberturas en los muros. Nunca forzamos ninguna puerta para entrar en las naves de las granjas, ya que siempre estaban abiertas. Pusimos especial atención en los aspectos de bioseguridad cambiándonos de ropa y calzado al entrar en cada lugar y usando máscaras para respirar.
Hemos tomado esta iniciativa como individuos independientes: no representamos a ninguna asociación. Nuestras identidades no son importantes. Lo que importa son los resultados de la Investigación mostrados en esta website.
Lo que sucede tras las puertas de las granjas de Finlandia es una injusticia que hace necesario el abrir esas puertas y documentar lo que sucede en el interior de las granjas. No hemos destruido ninguna propiedad, en vez de eso, nos limitamos a mostrar los hechos existentes.
El resultado de la Investigación muestran que el sufrimiento de los animales no es una excepción si no la norma de la "producción" animal en Finlandia. El material audiovisual muestra que el sufrimiento y la muerte son hechos inseparables de la producción: los animales son vistos como productos y bienes de consumo en vez de como seres con la capacidad de sentir.
En ocasiones uno no puede sentarse a esperar que sean otros los que hagan algo. Sencillamente nos henos levantado para tomar partido por los más indefensos.
Se han abierto las puertas de las granjas de Finlandia.
Nunca más podrán ser cerradas.